En qué consiste
El bruxismo es apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, ya sea durante el día (bruxismo diurno) o mientras duermes (bruxismo nocturno). No siempre da síntomas evidentes, y muchas personas lo descubren en una revisión dental, al ver el desgaste que produce en los dientes. El tratamiento más habitual es la férula de descarga, un aparato a medida que se coloca sobre los dientes para reducir el contacto directo entre las arcadas y proteger el esmalte del desgaste.
¿Es para mí?
Puede valorarse si notas los dientes más desgastados o planos de lo habitual, sensibilidad al frío en el borde de la encía, dolor o tensión en la mandíbula o las sienes al despertar, o si alguien cercano te comenta que rechinas los dientes por la noche. También puede plantearse junto con otras molestias, como dolores de cabeza frecuentes, aunque el bruxismo no es la única causa posible y conviene que la odontóloga lo valore junto a tu historia clínica. El bruxismo no tiene una solución que lo elimine por completo: el objetivo del tratamiento es proteger los dientes y reducir sus efectos, no hacer desaparecer el hábito.
La primera visita
La odontóloga revisa el desgaste de tus dientes, la musculatura de la mandíbula y la articulación temporomandibular, y te pregunta por los síntomas y por hábitos, como el estrés, que suele estar relacionado con el bruxismo. Con esa información valora si conviene una férula de descarga y toma las medidas o el escaneado necesarios para fabricarla a tu medida.
Paso a paso
- Toma de medidas o escaneado de tu boca, para que el laboratorio fabrique la férula a medida.
- Prueba de ajuste de la férula en consulta y ajustes si hace falta.
- Pautas de uso: la mayoría de las férulas se llevan por la noche, aunque la odontóloga puede indicar otra pauta según tu caso.
- Revisiones periódicas para comprobar el desgaste de la férula y el estado de tus dientes y tu mandíbula.
Duración y precio
La férula de descarga no se «termina»: se usa mientras el bruxismo esté presente, y se revisa y se renueva cuando se desgasta. El coste depende del tipo de férula y de si hace falta alguna reconstrucción adicional en dientes ya desgastados. Frente a la férula, en casos relacionados con el estrés puede valorarse, además, la derivación a técnicas de relajación o a otro profesional; la odontóloga te lo comenta si lo considera oportuno.
Cuidados y limitaciones
La férula protege los dientes, pero no evita que sigas apretando o rechinando; por eso conviene mantener las revisiones para comprobar si el desgaste continúa o si hace falta ajustar el tratamiento. Si el desgaste ya ha afectado a la estructura del diente, puede hacer falta una reconstrucción con composite o coronas, aparte de la férula.
- Limpia la férula a diario con cepillo y agua, o el producto que indique la clínica.
- Guárdala en su estuche cuando no la uses, para evitar que se deforme o se pierda.
- Acude a las revisiones periódicas, para valorar el desgaste de la férula y de tus dientes.
- Si notas dolor mandibular que no mejora con la férula, coméntalo antes de la siguiente revisión programada.





