Cuando faltan uno o varios dientes, el presupuesto que recibes no es un número aislado: es la suma de varias fases, y cada una puede variar según tu caso. Esto es lo que suele incluir, por qué dos presupuestos no tienen por qué coincidir y qué preguntas conviene llevar preparadas antes de aceptarlo.
¿Qué partidas suelen aparecer en un presupuesto de implante?
El estudio inicial (radiografía y, si el especialista lo considera necesario, un escáner 3D), la cirugía de colocación, el propio implante —el tornillo que sustituye la raíz—, el pilar sobre el que se fija la corona, la corona definitiva y las revisiones de seguimiento son las partidas que con más frecuencia forman parte de un presupuesto de implante. No todas las clínicas las desglosan igual: algunas agrupan cirugía e implante en una sola línea, otras las separan. Pedir que te las detallen por escrito, partida por partida, es lo que permite comparar con criterio.
¿Por qué puede hacer falta un injerto o una elevación de seno?
Si el hueso no tiene la altura o el grosor necesarios para sujetar el implante, el cirujano puede plantear un injerto de hueso dental o, si la falta de hueso está en la zona posterior del maxilar superior, una elevación de seno maxilar. Son tratamientos previos, con su propio proceso y su propia partida en el presupuesto, no un paso incluido de forma automática en la cirugía del implante. Solo se sabe si tu caso los necesita después del estudio de imagen.
¿Por qué dos presupuestos del mismo problema pueden ser distintos?
El número de implantes, si hace falta un paso previo como el injerto óseo, y el tipo de prótesis final —fija o removible sobre implantes— cambian el total de forma directa. Dos personas que llegan con el mismo problema, «me falta un diente», pueden acabar con presupuestos distintos si una necesita regeneración ósea y la otra no, o si eligen una solución distinta para reponer varias piezas. Por eso un presupuesto orientativo, dado sin haber visto tu boca, tiene poco valor real.
¿Qué preguntas conviene hacer antes de aceptarlo?
- Qué incluye cada partida y qué queda fuera, por ejemplo si la prótesis provisional está incluida.
- Qué pasa si el estudio detecta que hace falta un injerto o una elevación de seno.
- Con qué material se fabrican el implante y la corona.
- Qué revisiones de seguimiento están incluidas y durante cuánto tiempo.
- Qué ocurre con el presupuesto si el implante no llega a integrarse en el hueso.
¿Qué pasa si durante el tratamiento aparece algo no previsto?
A veces el plan cambia una vez empezado el tratamiento: el cirujano puede encontrar, ya en la cirugía o en una fase posterior, una situación distinta a la que mostraban las pruebas de imagen iniciales. Un presupuesto claro explica de antemano qué puede hacer que el precio cambie y en qué momento te lo comunicarían, para que la decisión siga siendo tuya y no una sorpresa a mitad de proceso.
Si quieres saber qué opciones puede tener tu caso, puedes consultar la ficha de implantes dentales. Si el estudio inicial muestra que hace falta un paso previo, puedes ver también la ficha de injerto de hueso dental.



